Alfombra de lamido: por qué realmente cambia el momento del baño

Para muchos perros y gatos, el baño es un momento de estrés más que de relajación. Un accesorio muy sencillo suele cambiar las cosas: la alfombrilla de lamer.

Cómo funciona

El principio es simple: se fija la alfombrilla a la bañera, a los azulejos o a la pared gracias a sus ventosas, y luego se extiende una pasta (comida húmeda, yogur, puré sin sal...) en los alvéolos de silicona. El animal se concentra entonces en lamer mientras usted lo enjuaga o lo cepilla.

Por qué ayuda realmente

Lamer es una actividad naturalmente relajante para un perro o un gato: ocupa su atención y le ayuda a permanecer inmóvil, lo que hace que el baño sea mucho más fácil de gestionar, incluso estando solo.

Un accesorio versátil

Fuera del baño, la misma alfombrilla puede servir para mantener a su mascota ocupada mientras usted se va a trabajar, para ralentizar a un perro que come demasiado rápido, o simplemente como una actividad de estimulación mental.

Un pequeño consejo

Lave la alfombrilla en el lavavajillas o con agua caliente después de cada uso: la silicona de grado alimentario resiste bien una limpieza regular.